• Inicio e información general

    La cama King Size es el hermano mayor de esa familia de objetos cotidianos que nos rodea habitualmente en nuestro hogar, que simplemente usamos sin reparar en sus orígenes. Desde que nacemos y nos acomodan en una cuna, estamos acostumbrados a dormir sobre un colchón blandito y cómodo (algunos más que otros, eso sí); pero estas comodidades no siempre fueron así. Desde la invención de los primeros objetos catalogables como camas, hasta los últimos modelos comerciales como la cama king size, hay para hablar largo y tendido.

    Cama King Size

    Breve historia de la cama

    En un principio, la cama fue un objeto reservado sólamente a las clases gobernantes, un lujo que, a pesar de su aparente simplicidad, estaba sólo al alcance de muy pocos y era un tipo de mueble que otorgaba un cierto estatus a quien lo disfrutaba. Durante el transcurso de la historia, el diseño de las camas se fue sofisticando y ya en el año 1865 se inventó la primera cama con estructura similar a los muelles de hoy, pero no fue hasta 1950 cuando se popularizó el uso de almohadas y colchones y se conformó la cama como el verdadero lugar de descanso, dándole la importancia que tiene como necesario elemento que repara y nos permite afrontar el siguiente día. La cama de matrimonio fue incluso posterior, popularizándose hacia el año 1960, y ya entrados los 90 fue cuando entró en escena la Cama King Size, nacida para dar cabida a personas más voluminosas o, simplemente, para ofrecer una aún mayor comodidad.

    El papel de la cama en el dormitorio

    Es fundamental pensar la ubicación de la cama dentro del dormitorio. Aunque, normalmente, las habitaciones de matrimonio nos dejan pocas opciones de colocación, ya que tendrán instaladas las tomas de corriente y los interruptores en un lugar predeterminado, en algunas viviendas sí tenemos cierta flexibilidad en la situación de ésta. Si pensamos que nuestra zona de descanso debe ser lo más tranquila posible, la situaremos preferentemente en la zona del dormitorio más alejada de la puerta y, si es posible, en un lugar resguardado desde el que ésta no se vea completamente justo al entrar. En el caso de tener una cama King Size, esto nos puede resultar más difícil por su mayor tamaño, aunque también es verdad que quien adquiere una suele ser porque su espacio también tiene unas dimensiones adecuadas.

    Características de la Cama King Size

    Instalar una cama King Size en un dormitorio requiere de un mínimo de espacio. Sus dimensiones usuales oscilan alrededor de los 200×200 cm, aunque varía según qué países (ver post medidas cama king size). A estas medidas, tenemos que sumarles el espacio necesario para las mesitas y accesos laterales, que debe ser como mínimo de 60 cm a cada lado, aunque 75 cm es la medida recomendable para circular con la máxima comodidad.

    Por otro lado, una cama King Size es un elemento muy acaparador por su tamaño, va a ser el objeto más importante de la estancia y es conveniente saber no recargar la habitación con demasiados elementos que nos agobien y compriman el espacio.

    Los fabricantes de este tipo de mueble ofrecen multitud de diseños, adaptados a los gustos de cada cliente, en los sucesivos post iremos viendo las características y variantes de estas camas, diferentes tamaños e información como esquemas con las medidas de una cama Queen Size instalada en una habitación, la variante adaptada a camas japonesas